Clásicos en Pantalla Grande

Los Clásicos en Pantalla Grande ya son, valga la redundancia, un clásico de la Cineteca Nacional. Con apenas ocho temporadas en su haber, este ciclo se ha consolidado como uno de los más importantes y favoritos de este recinto. La oportunidad de ver cintas icónicas en una sala cinematográfica, con copias de alta calidad en imagen y sonido, es una experiencia única tanto para el cinéfilo experimentado que revive la emoción de ver el trabajo tras la cámara de Sidney Lumet o Roman Polanski, como para el joven espectador que apenas descube el legado cómico de Jacques Tati, a setenta años del estreno de Día de fiesta (1949). El objetivo de la Cineteca siempre ha sido promover, difundir y acercar al público mexicano a aquellas películas por las que el tiempo no ha pasado, muchas convertidas ahora en mito, para volver a poner sobre la mesa de discusión su valor cultural.

La novena temporada de Clásicos en Pantalla Grande llega con rostros inolvidables como los de Marilyn Monroe en Vitaminas para el amor (1952), Tin Tan en El rey del barrio (1950) y Juanita Moore en Imitación de la vida (1959). También se presentarán obras seminales para diferentes géneros como El hombre de Arán (1934) de Robert J. Flaherty dentro del documental y la etnoficción, así como Héroes de ocasión (1933) de Leo McCarey y su cátedra de humor protagonizada por Groucho Marx y sus hermanos. Asimismo, tenemos monumentos cinematográficos como El show debe seguir (1979), el trabajo más personal y autobiográfico de Bob Fosse y ganador de la Palma de Oro, y 1900, la gran epopeya fílmica producida por Alberto Grimaldi, fotografiada por Vittorio Storaro, musicalizada por Ennio Morricone, protagonizada por Robert De Niro y Gérard Depardieu, y dirigida por el recientemente fallecido director, Bernardo Bertolucci.